lunes, 23 de mayo de 2011

trèboles

Los tréboles (de 4 hojas!) se aplastaban contra el mosquitero de la ventan en la cocina. Todo estaba quieto, callado. Las cosas en su sitio, las niñas, los perros, los pájaros durmiendo u ocupados. Solo los vecinos hablaban y hacìan ruidos. En el reloj el segundero se movìa incansable sumando minutos y horas.

Habìa fotos y papeles, sobres, un telèfono negro, una tele (arreglada ya no se cuantas veces ya) y  muchos cuadros: de paisajes, de animales, madreñas, un orreo pequeño de adorno, frascos llenos de flores secas y un velador. Un termómetro en la pared y un ventilador. Si uno lo pensaba, solo un momento, la verdad era, parecìa solo una estela de las cosas que deja la vida en ese lugar.

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