Lo que más llamó mi atención, fue: primero, el profe Luis nos dió unos papelitos con tres preguntas que hablaban de los seres vivos y el ADN; ya que se suponía que si uno había elegido esa carrera: Licenciatura en Ciencias biológicas, esos temas nos interesaban y algo debíamos haber leído o estudiado ¿no?.
Segundo: dibujó grande, en todo lo ancho del pizarrón un signo pesos y nos avisó que si eso (señaló) era lo que esperábamos nos habíamos equivocado de carrera y facultad y si alguno quería irse...obvio que nadie se levantó, alguno lo habrá pensado pero le dió vergüenza.
Tercero y último: nos explicó que cuando fuéramos a rendir el examen final teníamos que llevar el libro (Curtis, el Villé, etc.) y tendríamos que abrir el libro varias veces, entonces, según las imágenes, gráficos o tablas que aparecieran en esas páginas "afortunadas" tendríamos que desarrollar, interpretar y explicar el tema. Ahora, que estoy del otro lado (de los profes)entiendo que el Profe Luis trabajó el diagnóstico, la motivación y la evaluación a libro abierto. Me dí cuenta, en ese momento, que en la escuela secundaria estudiábamos de memoria, pero acá en la universidad lo que importaba era entender. No me había gustado nada la escuela secundaria, pero parecía que me iba a encantar la universidad.
¡GRACIAS Profe Luis, gracias por esa CLASE!

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